La inminente sequía, más la que está ocurriendo ahora y la falta de lluvias asociadas al sistema climático de Barahona, nos obligan a elevar el alerta verde a amarilla para los barrios ya mencionados. En el noroeste la sequía está acabando con el ganado
Por lo que se pronostica para la temporada de huracanes 2019, que será por debajo de lo normal, y la sequía que se está prolongando a pasos agigantados desde diciembre del 2018, el alerta verde de sequía se eleva a alerta amarilla, y se emite alerta verde para el municipio de Cabral, donde entre mayo a junio podría padecer una severa sequía de proporciones catastróficas.
Los sitios donde se emite la alerta amarilla son los siguientes:
- Barrio Enriquillo
- Barrio La Playa
- Parte norte del Centro Cristiano Campamento de Jehová
- Jaquimeyes
- Habanero
- María Montez
- Barrio Salinas
- Barrio Palmarito
Como hemos explicado, se ha emitido una alerta verde para Cabral, municipio que ha recibido fuertes lluvias desde anteayer, pero que no son suficientes para mantener al ganado durante mucho tiempo. Todavía los pronósticos de la sequía continúan, y es muy probable que el municipio pueda recibir una severa sequía por el probable regreso de El Niño en el Pacífico para los meses convectivos
La sequía en esa zona podría intensificarse de manera mortal, extendiéndose desde mayo hacia octubre, causando pérdidas millonarias en su zona agrícola, por lo que el alerta verde podría incrementarse a roja de manera sorpresiva. Se espera que esto continúe hacia enero del 2020, posiblemente a finales o medidados de ese mes, y cause también muchos problemas de abastecimiento de agua, secado de los ríos, árboles marchitados y marrones y el secamiento de la laguna Rincón de esa zona.
Se les recomienda darle seguimiento a la sequía en Cabral, y mantener vigilancia la que ocurrirá en Santa Cruz de Barahona. Les estamos diciendo, y se los decimos enserio, que esta vez no estamos emitiendo un pronóstico del que podría fallar. Hemos analizado todos los aspectos, modelos meteorológicos y vigilancia climática, que nos explican que el 2019 será igual de seco que el 2015.
La única diferencia, son las lluvias de enero. Desde ayer ha estado lloviendo en las montañas de Barahona y Polo, y a pesar de que estas lluvias son beneficiosas, sólo en el centro de Barahona han caído grandes cantidades de lluvias, mientras que Villa Central sólo lo ha hecho en lloviznas, y que llueva excesivamente en Polo ya es algo totalmente distinto. Esa comunidad ya tiene alrededor de 35 días lloviendo todos los días sin parar, noche, día y tarde. Es, impresionante.
Les hemos dicho que aunque Polo sea zona acuífera, su pluviometría siempre es inferior a los ocurridos durante estos últimos años, es decir, que Polo no está hecho para tantas lluvias que caigan de manera excesiva. Toda comunidad que reciba lluvias por encima de lo normal, no puede clasificarse como algo común en las montañas. La pluviometría de Polo es de al menos 3,400, 2 mil milímetros y medio más que en Barahona, que es 1,027 mm.
Sin embargo, Polo durante el 2018 batió un récord muy inusual de precipitaciones, asociadas al mortal Cizapolo que nos está afectando con el desvío de precipitaciones, donde se registraron más de 8,360 mm, lo que tampoco es propio de esa zona. Ni siquiera Bonao ni Constanza reciben tantas lluvias, porque su pluviometría no pasan de 5,155 mm. Lo que ocurre en Polo, ya está fuera de lo común. Y no estamos hablando de lluvias normales. Estamos hablando de peligrosos aumentos de la pluviometría, que produce deslizamientos de tierra y provocan muertes de personas o animales cercanas a sus montañas.
Por eso no debe llover tanto en Polo. Pero, como el calentamiento global ha modificado los patrones de las precipitaciones en esa zona, ahora se puede esperar cualquier cosa.
Nos mantendremos al tanto de la situación, y le daremos seguimiento al fenómeno del Niño de junio del 2019, que podría causar un déficit muy intenso de precipitaciones en toda la región sur
A partir de este momento se emite la primera alerta de sequía para partes de Santa Cruz de Barahona y el sur de Azua
Debido a los pronósticos de una intensa sequía en toda la región Enriquillo, y las pocas lluvias caídas en las cabañuelas, Caza e Información de Tormentas Barahoneras, se ve obligado a emitir la primera alerta de sequía para los siguientes barrios de Barahona.
Estas alertas se emiten con el propósito de racionalizar el agua hasta que la situación pueda mejorar. Pero por ahora, la sequía es inminente, y a pesar de que estamos en la estación seca, lo grave del caso es que lo peor del fenómeno hidrometeorólgico no ha llegado, y podría intensificarse a partir de mayo de forma drástica causando serios problemas en la agricultura y las represas del país
ALERTA VERDE (BARAHONA)
Barrio Enriquillo
Barrio La Playa
Jaquimeyes
Habanero
Barrio Palmarito
María Montez
Parte norte del Centro Cristiano Campamento de Jehová
Barrio Salinas
ALERTA VERDE (AZUA)
Algunas zonas de su parte sur
Se pronostica que esta nueva sequía podría verse intensificada por la llegada del fenómeno del Niño en julio, provocando así lo que ocurrió en el 2015, cuando la peor sequía en 25 años, mató a decenas de animales, y secó las represas y ríos del país. Por esta situación, no podemos permitir el lujo de que repitamos otra vez esa situación que casi acaba con nosotros, pero debido al cambio climático y los efectos del regreso de El Niño, la sequía se está volviendo en algo habitual para la provincia, y debemos ya acostumbrarnos a esto, porque es lo que nos toca, por ahora
Para los próximos meses, a medida que El Niño vaya desarrollándose, las alertas de sequía podrían elevarse, y emitirse mapas de alertas para toda la provincia de Barahona como manera preventiva para no malgastar el agua cuando la seca esté en su punto máximo.
Aún no logro entender por qué en las cabañuelas no ha llovido como debe de ser. Se suponía que ya debíamos haber atravesado una mejoría climática que empezara desde febrero, y continuar en la temporada lluviosa, lo que no ha sucedido. Parece que el pronóstico de lluvias no es nada halagüeño, y todo indica la misma repetición de la sequía del 2015.
Realmente la situación de nuestro clima se ha vuelto frustrante para toda la ciudad de Barahona. Las lluvias se ahuyentaron, y la mezcla de vientos con el Cizapolo, hicieron de las suyas en toda la temporada. Todo se desvío hacia Polo registrándose un grave récord de precipitaciones, muy parecido a lo que cae en el Amazonas, con al menos 8,360 mm anuales, o más, algo no normal de la comunidad de Polo, porque se supone que esa comunidad debe ser más lluviosa que Barahona, pero nunca con este tipo de récord. Nunca en la historia hubiéramos visto algo así en una comunidad que se ubica a tan sólo 40 km de distancia, mientras que nosotros estábamos ardiendo del sol, y la cantidad de lluvias de la temporada, ahora nos está afectando en la temporada seca.
En la temporada de huracanes del 2018 no hubo casi nada interesante, y en Barahona la situación de las lluvias empeoró drásticamente finalizando con el peor déficit pluviométrico de la historia desde el 2013, con sólo 450 mm de lluvias aproximados de 1,027 mm anuales en un año, lo que no es nada bueno.
Es impresionante cómo, a pesar de que nuestro clima intenta mejorar, lo que hace es empeorar drásticamente dando estas alarmantes cifras de precipitaciones en una ciudad que aún no se recupera de lo ocurrido anteriormente hace 4 años atrás. La sequía, más la situación del déficit, no hacen de nada bueno la situación que realmente está afectando la ciudad de manera drástica y con consecuencias catastróficas.
Pero lo peor de esto no es el 2018. Ahora que estamos en las cabañuelas, siempre teníamos la sensación de que durante los días secos no llovería nada por ser temporada de sequía estacional. Es decir, que del 1 al 4 de enero no llovería nada, que representan enero, febrero, marzo y abril. Ahí está bien, porque es temporada seca. Nosotros realmente creíamos que con esa cantidad de vientos en esos días todo iba a estar bien.
Sin embargo, a medida que avanzábamos más hacia las cabañuelas, algo nos llamó la atención. El 5 de enero, que representa mayo, todo comenzó bien. Una serie de lluvias estaba aproximándose desde el Este, y trajo una tormenta que casi estaba a punto de dejar intensas lluvias sobre nuestra ciudad. Se pensaba que con esa tormenta todo acabaría, y que la temporada sería mucho más buena de lo imaginable.
Pero cuando chequeamos detenidamente de lo que pasó, nos dimos cuenta de que esa lluvia, se desvío del frente, y pasó de largo desde la costa de Casita Blanca hacia El Quemaito, para luego caer en San Rafael, y entrar por Paraíso. En un principio creíamos en realidad que iba a llover. Eso era lo que pensábamos.
Entonces, sin previo aviso, toda la costa de Barahona se llenó de la serie de nubes que traía el sistema. Pero lo peor de todo, es que teníamos un sistema frontal al norte del país, y pensábamos que con eso la solución estaría a la vuelta de la esquina durante la noche y la madrugada, a pesar de que ya no llovería en la tarde con el Cizapolo.
A la mañana siguiente, recibí la peor noticia de mi vida. No llovió nada durante la noche en Santa Cruz de Barahona, y todas las precipitaciones cayeron entre Oviedo hacia Enriquillo y Polo. Pero lo peor de todo es que Oviedo registró 24.3 mm de lluvia, siendo la zona más seca del país. Oigan esto, para que se dén cuenta de la gravedad de la situación. Oviedo recibió 24.3 mm de lluvia, como si fuera Polo.
Es, realmente asombroso. El clima realmente se pasó de los límites, y esto ya se está convirtiendo en algo mucho más peligroso de lo que habíamos creído en un principio. Nunca en las cabañuelas hubiéramos visto este tipo de líos en comunidades que ya debían haber dejado de recibir lluvias por la falta de ellas sobre nuestra ciudad. Oviedo realmente es zona árida, y no debería estar lloviendo de esa manera. Eso ya no es normal. Porque, dígame a ver. ¿Entonces, qué es Oviedo, siendo la zona más árida del país? ¿Cómo es posible que esté lloviendo en la zona más seca de todo Pedernales? ¿Qué fue lo que pasó en realidad con ese bendito Cizapolo que lo desvío todo así de esa manera hacia esa zona tan seca? Hubiera desviado precipitaciones desde nosotros hacia la costa, pero cónchales. Nunca hacia Oviedo.
Eso es realmente pasarse de lo bueno, y ya nos está empezando a enfadar de forma drástica. En algún momento dado vamos a tener que hacer algo para detener esto, porque el Cizapolo realmente se está pasando de los límites, y con todo lo ocurrido en estos últimos días, nos damos cuenta que realmente ya esto no es un simple viento de ondas tropicales como lo fuera entre el 2013 y 2016. Ahora hasta con sistemas frontales se desvía todo hacia esa bendita costa del diantre. Entonces, ¿qué vamos a hacer con esto, si continúa y continúa y continúa? Pero lo peor de todo es ese Oviedo, porque esa comunidad siempre recibe pocas lluvias y nunca se encuentran ese tipo de precipitaciones en esa zona por ser una península. Eso es realmente asombroso, y bien pasado de este clima, santo Dios.
Esto significa entonces, que las cabañuelas realmente nos engañaron de forma espantosa. Porque durante las cabañuelas siempre cae algo de lluvia sobre Barahona con al menos 11.3 mm como máximo, porque esa es la normativa de ellas, o eso era antes. Sin embargo, nunca pensábamos que el Cizapolo iba a actuar de esa manera con una comunidad como Oviedo. Pero lo hizo, y no cayó absolutamente nada de lluvias en la ciudad, ni siquiera en la presa Sabaneta de San Juan de la Maguana, que es donde debía haber llovido con intensidad. Esto es increíble, increíble señores.
Dios mío. Esto no es posible. ¿Cómo es posible que una comunidad tan árida reciba tanta lluvia de una tormenta de nuestro frente? Realmente que llueva en Oviedo es algo impresionantemente impactante para nosotros, porque esa zona, como hemos explicado, es siempre seca, y nunca recibe lluvias de cabañuelas.
Aah. Pero, ¿qué vamos a hacer? Porque las cabañuelas ya están finalizando, y no ha caído ni una sola gota de lluvia sobre Barahona.
El pronóstico de las cabañuelas es aún más preocupante.
Parece que las cabañuelas nos están hablando de excesivas precipitaciones para Oviedo. Y no solamente eso. Ahora, las cabañuelas, al finalizar, nos dan el inquietante pronóstico que habíamos estado temiendo desde finales del 2017, cuando pensábamos que al 2019 ya todo iba a cambiar, lo que no ha sucedido.
Las cabañuelas de mayo en Barahona pronostican escasas lluvias. Y para el 6, que es junio, parece mostrar un intenso fenómeno del Niño que podría aparecer desde mayo hacia ese mes, que nos perjudicará de manera catastrófica causando la misma repetición de la sequía del 2015. Eso es lo que se pronostica. Y para agosto no hay nada que ver, y eso es un signo de que la sequía se extenderá hacia ese mes, y probablemente todo el año por causa de El Niño.
Es decir, que el fenómeno del Niño actual, tendrá otro cómplice justo en la temporada de huracanes, reduciendo la cantidad de lluvias de forma drástica, es decir, otro El Niño, en junio, algo que nunca hubiera pasado con tan sólo 5 meses de diferencia. Es, horrible.
Los fenómenos del Niño tenían siempre un ciclo de entre 4 a 7 años de formación. Es decir, aparecía uno, y luego llegaba La Niña. Pero La Niña no ha querido fortalecerse, y teníamos dos que se formaron entre el 2016 y 2017, que siempre lo hicieron en fechas inusuales, muy debilitadas y sin signos de fortalecerse, lo que no nos ayudó en nada en cuanto al mejoramiento del clima se refiere por el frío que los caracteriza. Ahora, por causa del cambio climático, y las consecuencias del fatídico El Niño Godzilla 2015 que azotó el país de forma cruel con la peor sequía en 25 años, el ciclo anual de El Niño, se ha descontrolado, y la Oscilación Decadal del Pacífico, está provocando serios problemas al estar en su fase positiva por al menos en el 2019, lo que facilitaría la formación de El Niño por más tiempo.
Por lo tanto, según las cabañuelas, la temporada de huracanes se pronostica por debajo de lo normal. No habrá muchas tormentas, y sólo se formarán entre 10 a 12 tormentas tropicales, de las cuales sólo 2 serán huracanes, y 1 será intenso. Hay menos del 20% de probabilidades, según las cabañuelas de agosto, de impactar algún huracán por los vientos cortantes que provocaría el nuevo El Niño. Esa es la cruda realidad de lo que nos explican las cabañuelas.
Además,
en julio se pronostica el arribo de un intenso polvo del Sahara, que
podría traer muchas enfermedades al país causando fiebre, gripe y en
casos extremos, chikungunya.
Esa es la triste realidad de lo que pasará en el 2019. Lo que queremos decir, es que la misma repetición de la sequía del 2015 volverá con nosotros una vez más, causando pérdidas millonarías catastróficas otra vez en la agricultura, secando los ríos y las presas del país, se secarán árboles completamente, y los plátanos no crecerán en medio de los suelos áridos que provocaría la sequía en toda la provincia de Barahona.
Pero lo peor de todo, es que sólo Polo, Oviedo y Enriquillo, recibirán bastantes lluvias, y serán las únicas comunidades que se salvarán de la sequía. El resto del país, será un completo caos de sequía, lo mismo que ocurrió en el 2015. Es, realmente impresionante, impresionante señores. Esa es la única diferencia del 2015. Aah. Pero, aunque sea impresionante, es la triste realidad de lo que ocurrirá este año.
Pero lo chocante es otra vez que vuela a ocurrir la misma sequía, con las mismas pérdidas de las zonas agrícolas de la región sur. Es, impactante. Todavía no nos hemos recuperado del trauma de la sequía del 2015, que causó muchísimos problemas en todo el país. Y otra vez, la misma situación regresa con nosotros.
Lo grave del caso, es que nunca en la historia hubiéramos tenido no 1 ni dos, sino 5 sequías consecutivas en nuestro país, que acaben con la agricultura de esa forma tan drástica, exterminando los sembradíos de todo el territorio nacional. Sí hubiéramos tenido sequías intensas, pero nunca con tanta frecuencia como ahora, justo en la temporada de huracanes, donde siempre tiene que llover en el país.
Bueno. Lo que recomendaríamos, es que conserven el agua, y prepárense para sembrar árboles con riego de goteo, porque una vez más no habrá esperanzas de lluvias en el país. Traten de malgastar lo menos posible el agua, y busquen de los ríos y construyan más represas y pozos en todo el país, para por lo menos aguantar algo con la sequía que se avecina.
También traten de conservar el agua en cubos en un almacén para que cuando llegue la sequía, tengan suministros suficientes para aguantar la sequía.
Wow!! Es impresionante, cómo esto se repite, se repite, y se repite una y otra vez. Uno que pensaba que los años siguientes como el 2019 sería mejores, porque al ciclo de El Niño ya se supone que debe añadírsele La Niña de forma inmediata para darnos las lluvias. Pero como el clima está loco, ahora todo se seca de una vez, y los El Niño se repiten una y otra vez. Es decir, que la Oscilación Decadal está tan descontrolada, que ahora todo lo que quiere producirse, es decir, las lluvias, cambian por sequía drásticamente.
Señores. Yo les voy a decir algo. No sé como enfrentaré otra sequía más, porque es que realmente lo que ocurrió hace 4 años atrás ha dejado secuelas en todo mi mente y corazón, porque realmente ver cómo los animales y las vacas se mueren, ver cómo las aguas se seca, ver cómo los ríos vuelven a secarse, ver las peligrosas ausencias de lluvias en el país y ver cómo todo se seca completamente, dan ganas de ya no seguir siendo meteorólogo, porque para esto no nací yo.
Yo nací para las lluvias, no para esta situación. Todo esto ha venido de sorpresa, sin avisar y sin misericordia. Wow!! Dios santo. ¿Hasta cuándo seguiremos así?
Uff. Wow. Realmente triste para nosotros. Wow!!
Esto es definitivamente el caos absoluto. Clima totalmente desenfrenado y loco como una cabra. Este es el dicho. El 2018 se ha convertido en uno de los peores años de la historia del país, 100 veces peor que el 2015 y 20 veces más loco que el 2016. No hay manera de que esto mejore. Hasta el frío navideño se nos escapa de las masas polares frontales. Ni un solo sistema frontal quiere llegar al país ahora. Ni un solo. ¿Qué problema este? Estúpido clima del diantre mano. P, p, pero ¿qué le pasa a este '''''? No lo sé, pero esto definitivamente no debe llamarse clima, porque todo está dislocado, y no sabemos diferenciar entre clima y un sistema climático totalmente loco. Esto es demasiado para nosotros; demasiado.
El dicho está dicho. No hay otra clasificación. Ese es el lema, y punto. El 2018 es uno de los peores años de la historia del país en más de un siglo, siendo cien veces peor que el 2015 y 20 veces más loco que el 2016. Clima desenfrenado, lluvias inusuales, huracanes que enfrentan vientos cortantes (Beryl, Kirk e Isaac), una porquería de Cizapolo que batió el primer récord de precipitaciones en la comunidad de Polo, 8,360 mm anuales de sólo 3,450 mm (que ni siquiera Constanza es así tan lluvioso como esa comunidad de Barahona, aunque en esa zona de La Vega siempre llueve, y mucho).
Señores. Es que, es que. Entiendan. Esto ya no debe llamarse clima a lo que vivimos en esta porquería de 2018. Entiendan que no hay forma de llamar a un año de porquería como éste el mejor año. Si vamos a decir en esta Navidad que el 2018 es un año de éxito, entonces es un dicho realmente espantoso y horroso del que no combina un buen año en esta estupidez tan descontrolado, es decir, que ese nombre sólo espanta a los más expertos. Queremos decir que a éste no le merece ese nombre por estúpido que fue.
Realmente el 2018 no gana ningún premio. Nada. En lo absoluto. Eso deben entenderlo. Demasiados problemas en el clima como para clasificarse de esa manera. El 2018 realmente va a quedar como el peor año de toda la historia de nuestra existencia desde que se creó el blog. Si usted va a clasificar este año como lo que les explicamos, entonces está equivocado, completamente. Otro año como el 2015 quedan como simples problemitas. Le quedan chiquito a lo que fue esta estupidez de porquería del 2018.
Ahora, las cosas en el 2018 parecen no tener fin. El frío de invierno ya no se siente. No hay frío. La nochebuena de anoche pasó sin una pisca de frío, y para empeorar las cosas terriblemente, estuvo lloviendo en Santo Domingo, algo completamente fuera de lo común y fuera de control. Eh? ¿Cómo es posible que esté lloviendo en plena nochebuena, como si estúvieramos en la temporada de huracanes? ¿Es que este 2018 no quiere acabar con nosotros aún? ¿O quiere seguir y seguir como si fuera un tremendo año loco que pone más y más fenómenos anormales?
¿Entonces? ¿Qué es este año? Me pregunto yo, que soy el más inteligente de Barahona.
¿Qué es esto? A la verdad que no entiendo esto. Realmente no lo entiendo. ¿Qué bendito año es éste? ¿Qué va a pasar en el futuro si el clima continúa así de dislocado? No lo sé, pero realmente sabemos que todos los fenómenos de este (no debe llamarse año; debe llamarse Dos mil locos por así decirlo) están completamente fuera de sitio, y lo que sucede realmente sorprende hasta a los más expertos de la materia meteorológica.
Lloviendo en pleno mes de Nochebuena. P, p, pero ¿qué diantres es lo que le ocurre a este clima? A cualquiera se le sale de quicio con esto. A cualquiera, porque es que las cosas que se producen este año realmente ni siquiera se acercan a lo que es un buen año climático. Y ni siquiera eso. Realmente estoy sorprendido con lo que está pasando en este bendito clima del diantre.
Las lluvias siempre caen en la temporada de huracanes, nunca en diciembre. Siempre se sabe que el frío de invierno llega a través de los sistemas frontales, y si llueve, debe ser a inicios, y no dento de diciembre, porque al llegar el primer sistema frontal, las lluvias siempre caen en la costa norte. Pero ni siquiera eso señores ha ocurrido. Ni siquiera eso.
Lo que ha pasado es que los vientos asociados al mismo Cizapolo que provocó el déficit pluviométrico en Barahona durante las tormentas Beryl, Kirk e Isaac han empujado estos sistemas frontales hacia las Bahamas, y los ha debilitado de forma drástica haciendo que el frío no llegue. Eso es lo que realmente ha ocurrido, y envés de frío, pasa una nochebuena con bastante calor, algo realmente fuera de lo común.
Yo he dicho siempre que estos últimos 5 años han sido una pesadilla para mí. Los años más peligrosos, la sequía, el Cizapolo. Todo eso se combinó para dar lugar a un trauma que realmente no se cura tan fácilmente.
Yo siendo el meteorólogo más experto de la provincia de Barahona, viví la peor sequía de la historia del país en 25 años, donde las represas se secaron, los árboles se marchitaron, todo se perdió, la ganadería murió, hubo alza en los precios de los plátanos y se secaron todos los afluentes y ríos de todo el país. Todo en el 2015. Y ese bendito trauma aún no se me quita. Tengo que durar alrededor de 5 años en recuperarme de aquella pesadilla para que vuelva a vivir mi vida otra vez.
Por eso mantenía la falsa esperanza de que el 2016 iba a ser un mejor año. Pero no lo fue, y todo empeoró drásticamente con la llegada del cambio climático y el calientazo que sufre globalmente el planeta ahora.
Sin embargo, lo ocurrido en el 2018 pone a prueba de lo aquello, de cómo se descontroló todo luego de aquella sequía, y cómo el clima ha perjudicado a muchos. Con esto estoy realmente pensando en cómo salirme de la meteorología, porque estos años han sido los más duros de mi vida, pero especialmente el 2018, que se ha convertido en el peor año de la historia de Barahona en más de un siglo, y la peor porquería de todos los tiempos.
No hay manera de recuperarme. Si ustedes ven que rechazo las lluvias durante el 2019 o 2020, es porque el trauma del 2015 y el 2018 se queda grabado en mi memoria, y no se me quitará hasta los próximos 5 años. Realmente horrible para mí, y una tremenda pesadilla para todos los que escribimos este blog. Realmente doloroso y muy triste para mí. Wow!!
Bueno. Frío que no quiere llegar a Barahona; todo se queda en el norte, y la Navidad ahora se pone cada vez más cálida a medida que pasan los días.
Incluso, hay pronósticos de que enero tampoco llegará el frío. Oigan eso, para que se den cuenta de que el 2019 en un principio será tan malo como el 2018. En enero el frío no llegará, y podría no ser hasta abril, donde finalmente, los sistemas frontales lleguen a nuestra área, siendo el último mes de la temporada frontal. Eso si que me parte el alma, porque yo siempre veía el frío como lo habitual en el invierno.
Pero, ¿qué vamos a hacer? Con todo lo dicho vamos a tener que acostumbrarnos a esto, porque el cambio climático lo ha modificado todo a causa de aquél poderoso El Niño Godzilla 2015. No hay manera de quedarse en el pasado. Vamos a ver cómo sobrellevamos esto y trataremos de estar tranquilos a ver cómo progresa el frío.
Así que, ya lo saben. Este es el seguimiento que les doy por ahora. El 31 de diciembre les daré el resumen de lo que fueron las 3 estúpidas tormentas que enfrentaron los vientos cortantes en el Caribe, y que ahora perjudica a los puertorriqueños con una tremenda sequía que está ocurriendo en su país, Puerto Rico, en estos momentos. Ellos no quisieron la lluvia, y ahora la piden desesperadamente. Así de insaciables se comportan a causa del huracán María en 2017.
Atentos a la próxima publicación.
Basta ya VERANO!!! Esto se está pasando de los límites. Los sistemas frontales que deben llegar al norte del país en los últimos días han estado doblándose y regresando a los Estados Unidos como si nada, o se bloquean en el Atlántico, y deshacen como las ondas tropicales. Esto, definitivamente se ha salido de control, y ya no es normal. Entonces, ¿qué más quiere m'''' 2018 del diantre? ¿Qué diantre quieres con el bendito verano, donde se supone que debe ser frío, no calor? ¿Qué te pasa buen estúpido? Ya se supone que debes original el frío, no CALOR bendito estúpido clima!!! Necesitamos frío inmediatamente, porque esa es la normativa de diciembre.
Han sido tantos los problemas ocurridos en el 2018, que definitivamente lo llamado del mejor año está lejos de clasificarse. Y no nos equivocamos. El 2018 realmente marcó la diferencia entre otros años en lograr formar inusuales fenómenos que marcaron récords impensables en diferentes partes del mundo. Demasiados problemas como para que el 2018 se clasifique como el mejor año. Lo mejor para decir es que es uno de los peores de la historia en más de un siglo, y una verdadera situación de vida o muerte en un clima cada vez más dislocado.
Ahora, a finales del 2018, las cosas parecen no estar mejor. La situación sigue empeorando cada vez más. No sólo hemos visto que las tormentas Beryl, Kirk y Isaac se desvíen hacia Polo por el mal llamado Cizapolo. Es tal el descontrol del clima, que ahora, en este mes de diciembre, para no exagerar, porque nosotros no estamos exagerando; es la cruda verdad del calentamiento global; no está llegando el frío necesario de invierno. Sí. No lo crean. El frío no está llegando como en otros años
Pero, la causa, ¿cuál es? La misma que ocurrió en la temporada de huracanes. El Cizapolo es tan intenso, que los sistemas frontales se doblan y se disipan en el Atlántico, dejando el frío polar a merced de los Estados Unidos, sin llegar al país. Estos sistemas, que siempre llegan al país, son la normativa de diciembre, pero el cambio climático en nuestro país es tal, que ni siquiera eso quiere llegar. Otras cosas en el 2018 han dejado impresión sin límites de todos nosotros como hemos explicado en el párrafo anterior, pero que no llegue el frío al país, ya es el colmo de los colmos
Pero lo peor no es esto. Lamentablemente, según los modelos de pronóstico, esta vez el mes de diciembre no será como los otros que habíamos tenido en años pasados, porque los sistemas frontales se quedarán durante gran parte del invierno en el norte del Atlántico, llegando a originar incluso más calor de lo habitual para un mes de diciembre. Miren hasta qué punto hemos llegado con esto. ¿Miren hasta qué punto? ¿eh?
Calor en diciembre. Es imposible, pero es la cruda realidad de lo que está ocurriendo en nuestro clima. Si mi mente no me falla, y es que no me falle, este diciembre será el primero en que haya tanto calor para la época, consecuencias del mismo calentamiento global que nos viene afectando desde el 2016 para acá. Esas son las consecuencias. Y parece no querer parar.
Las preguntas que me hago son las siguientes; ¿de dónde se le ha ocurrido este clima poner un mes de diciembre sin sistemas frontales? ¿De dónde? Es lo que me pregunto. ¿Qué es lo que realmente le pasa a este disparate de clima, que ahora todo quiere convertirlo en anormal en meses que anteriormente había frío o calor habituales, como diciembre, que ahora es el más cálido jamás registrado en nuestro país? ¿Cómo es posible que haya tanto calor en un mes de diciembre? ¿Eh? ¿Dígame a ver? Esas son las preguntas que me hago, porque realmente hay cosas que no se justifican tan fácilmente como este disparate de calor en pleno otoño-invierno.
Aquí definitivamente el clima se pasó. El calor en diciembre es sinónimo, sin lugar a dudas, del temible cambio climático que se venía pronosticando desde hace muchos años. Es frío que debe haber, no bendito calor carajo clima del diantre. ¿Ahora qué es lo que te pasa? ¿Quieres poner calor en sitio donde no es?
Realmente
el 2018 no merece ningún premio de absolutamente nada. Nada. Todo es
verdadera porquería en el 2018, especialmente del clima, que ha sido el
desastre total. No hay dudas.
Por eso era lo que veníamos diciendo desde un principio; el 2018 es uno de los peores años en más de un siglo, superando con creces al seco 2015 que acabó con la agricultura, y siendo muchísimo peor que 2016 y 2017 juntos. Otro año que sea muy malo, jamás superarán a la porquería que fue el mal llamado 2018. Sin lugar a dudas. Realmente este año ha sido un completo desastre en todos los parámetros. Lluvias inusuales, Cizapolo, vientos cortantes que debilitaron a Beryl, Isaac y Kirk, tormentas que pudieron ser beneficiosas para el país; sequía en la zona fronteriza.
¿Entonces? ¿Qué otra clasificación vamos a darle al 2018, si ésta es la única? Hay muchas razones para sentirse realmente enfadado con este bendito clima que realmente ha decepcionado a todos, incluso al más experto como yo, que investigo mucho de este clima desde que se creó este blog, en el 2014. Wow!! Decir eso así, dan ganas de llorar. Es, increíble como hace el clima explicar este tipo de cosas en un blog tan científico como este
Bueno. La triste realidad de todo esto. No sabemos cuándo llegará el frío habitual de invierno, pero esto de continuar así, vamos a un rumbo sin fin en un mes de diciembre cada vez más cálido por la escasez de sistemas frontales polares en el Caribe.
No pasó casi nada en Barahona, y sólo en Santo Domingo por Beryl, hubo inundaciones significativas. El Cizapolo fue tan intenso este año, que se batió el primer récord de precipitaciones para una comunidad como Polo en más de 20 años, lo que nos sorprendió grandemente
Finalmente, pero muy tristes, vemos que la temporada de huracanes del 2018 ha llegado a su fin. Ya hoy se termina la temporada, y entramos al período seco normal que se da entre diciembre a abril, donde las lluvias son muy escasas y poco frecuentes. Ahora bien; esta temporada, por sus características y por lo ocurrido por el Cizapolo, definitivamente ha terminado ser una de las peores jamás registrada en toda la ciudad de Barahona, porque no hubo ni una sola tormenta que llegase a Barahona con las ondas tropicales. Ni siquiera con las tormentas Beryl, Kirk e Isaac. Ninguna precipitaron en nuesta área como debió de ser.
Estas tormentas también enfrentaron vientos cortantes que las convirtieron en camino al Caribe, en inútiles ondas tropicales que activaron el Cizapolo de tal modo, que en septiembre en la comunidad de Polo se batiera el primer récord de precipitaciones jamás registrado en su historia, con un número exacto de 8,360 mm anuales, cuando lo normal debe ser entre 3,000 y 3,405 mm anuales en un año.
Sabemos que la comunidad de Polo es una zona acuífera. ¡Pero todo tiene su límite! Las precipitaciones caídas en la comunidad de Polo este año ya no son normales. Ha sido tanta la lluvia caída, que algunos de sus caminos fueron cortados, y las plantaciones de café se vinieron abajo. Nada quedó en pie en esa comunidad por las excesivas lluvias.
Polo nunca hubiese recibido tanta lluvia como en el 2018. Ha habido años de bastantes precipitaciones en la zona y muchas inundaciones que pusieron en peligro a muchos de sus habitantes, pero nunca con tanta rabia y potencia como las ocurridas en el 2018 batiéndose este nuevo récord de precipitaciones. La comunidad de Polo está hecha para recibir lluvias más que en Barahona. Eso está claro; pero no lo está para excesos tan abundantes de lluvias como los ocurridos en el 2018. Eso ya no es normal.
Por esto, y por varias razones más, esta temporada de huracanes ha terminado ser una de las peores en toda la historia de Barahona en más de un siglo por los líos que se registraron durante los meses en que debía haber llovido en la ciudad, y sólo se registró un alarmante y preocupante déficit pluviométrico de al menos 450 mm anuales en Barahona de 1,027 mm anuales, lo que es algo que se viene repitiendo desde el 2013-2015. Es, increíble señores. Polo, mientras tanto, batió ese récord de precipitaciones tan marcado.
Las lluvias en Barahona han sido tan escasas, que ahora la sequía se ha vuelto insoportable, y durante los meses secos corremos el riesgo de que los animales se nos mueran por la falta de lluvias. Esa es la triste realidad de todo esto. Realmente no debió llover tan poco en nuestra provincia, porque eso es mortal para la agricultura que no ha recibido la cantidad suficiente de lluvias para su producción. Ahora, por culpa del Cizapolo, ¿qué tipo de lluvias tendremos para la temporada seca, si estamos ante el déficit pluviométrico más intenso de Barahona? ¿Qué tipo de sequía nos espera? No lo sabemos, pero si esto continúa así, vamos hacia un desastre de proporciones catastróficas que podría poner en riesgo la agricultura de Jaquimeyes y Habanero por la falta de lluvias
¿Lo ven señores? Esto pasa por el Cizapolo en la temporada de huracanes, y ahora, miren en qué estamos. Ya las lluvias de antes no caen sobre la provincia desde el 2013.
Ahora, a esperar la temporada ciclónica 2019. Es, increíble cómo ese viento pudo ser tan abusador llevándose todas las precipitaciones hacia Polo batiéndose ese récord de precipitaciones.
Aah. Señores. No aguanto las lágrimas; esto es de lo peor que pueda ocurrir. Pero, qué vamos a hacer? Ya no podemos hacer más nada. Sólo esperar que la temporada del 2019 no sea como lo que fue este 2018, porque definitivamente estamos desesperados porque caiga una cantidad suficiente de lluvias para saciar la pobre agricultura que está en peligro por la sequía.
Esa es la triste realidad de todo esto. Vamos a ver qué nos dicen las cabañuelas de enero, para que sepamos qué temporada nos espera, porque realmente estamos hartos de temporadas inactivas de huracanes en el Caribe.
Bueno. Hasta luego señores; sólo publicaremos algunos seguimientos a la navidad y el resumen del 2018 el 31 de diciembre, ¿ok? Así que esté atento a lo que vayamos a publicar.
Se pronostica la continuación de la misma sequía originada en el 2015. Pero lo grave del caso no es que el fenómeno no se forme, sino que las temperaturas globales del planeta y el cambio climático están al límite, y si se le agrega este otro El Niño, el planeta podría entrar en un declive climático de proporciones apocalípticas. No señores. Miren. Yo les voy a decir algo; esto definitivamente está fuera de control. No hace más de 3 años que tuvimos El Niño Godzilla, y ya miren otra vez donde va a formarse este desquiciado fenómeno. Es, increíble como todavía, a pesar de haber pasado todo ese tiempo, y el trauma que tengo de aquella sequía, ese fenómeno vuelva a estar con nosotros otra vez. Cualquier cosa se puede formar; Cizapolo, lluvias u ondas tropicales. Menos El Niño. Miren lo que ocurrió en el 2015, que lo descontroló todo. Ahora imagínense este otro El Niño de esta manera. Sería el fin de todo.
No logro entender el por qué el clima quiere acabarse a mismo. No. Realmente yo no lo entiendo. Hay dos cosas a las que realmente yo odio de toda la década; El Cizapolo y las excesivas precipitaciones en Polo. Esto puede ser catastrófico, y causar déficits pluviométricos bastante fuertes. Sin embargo, a lo que más le temo, y le tengo el mayor odio de mi vida, no son ambas cosas. Miren lo que pasó en el 2015, que por culpa de ese problema, todo se descontroló y las temperaturas globales batieron récords inimaginables en todo el mundo. Es, el fenómeno del Niño.
Cualquier cosa puedo odiar, pero lo de El Niño es algo a lo que realmente más odio en mi vida. No hay otra cosa que odio que ese fenómeno, porque lo único que originan son más problemas y más problemas. Esos tipos de fenómenos siempre traen algo en común; descontrol del clima. Como les venía diciendo, miren lo que pasó en el 2015, que se formó el fenómeno del Niño más intenso de la historia, y que por culpa de aquello, todo se descontroló al 2016. El clima se puso loco, y hasta el día de hoy no se ha recuperado de ese El Niño. Fue tan intenso, que las temperaturas globales se dispararon durante 2 años y medio.
Se hubieran originado muchos El Niño desde 1997 causando muchísimos problemas de sequía en el país. Pero el del 2015-2016 fue el caos absoluto. Una intensidad de la que nunca se había visto en la historia del mundo. El Niño de ese año lo destruyó todo, y la sequía originada en el país, fue abrumadora y se convirtió en la peor en más de 25 años, especialmente en la región sur.
Pero lo peor no es esto. Lo peor es que han pasado sólo 3 años, y miren donde otra vez ese estúpido y peligroso El Niño vuelve con nosotros, otra vez, para causar más problemas de lo que ya ha causado el anterior.
A partir de este mes de diciembre se formará el tercer El Niño de esta década, algo que nunca en la historia se hubiera visto, porque apenas pasaron 3 años desde El Niño anterior, y siempre se repite cada 4 a 7 años cíclicamente. Y para empeorar las cosas, no se repetirá una, sino dos veces. Así es. Se repetirá dos veces, y lo haría entre fines de este año hacia el próximo, en julio. Dos fenómenos del Niño en conjunto, repitiéndose en una sucesiva similitud a la que nosotros no estamos acostumbrados.
El primero se formará en diciembre. Y el segundo, ya a la segunda mitad del 2019, lo que significa que la sequía en el país volverá con nosotros, y esta vez con más intensidad que nunca. Es, de pesadilla. Porque una pregunta; ¿cómo es posible que dos El Niño se repitan 2 veces sabiendo que la década pasada sólo lo hizo 2 veces, y débiles? ¿Por qué tiene que repetirse otra vez este fenómeno que sólo causa más problemas en el planeta? ¿Qué es lo que le pasa a la tradicional formación de los El Niño?
No lo sé señores, pero realmente este pronóstico me ha asustado, y me ha puesto en aprietos. Se hubiera formado varios, pero nunca con esa repetición. Dos El Niño, formándose en sólo 6 meses de diferencia. Esto, es increíble, increíble. Desde que se creó este blog, nunca habíamos visto algo así. Ni mucho menos lo que a continuación ocurrirá con el del 2019; que será igual de intenso que el del 2015. Ese es el verdadero problema.
Y lo peor de todo es que esto es caliente, y cuando se mezcla caliente con caliente, ya ustedes saben a donde para esto; calentamiento global desenfrenado. Y a ese punto es que no queremos llegar. Pero, al parecer, ya nos estamos acercando a ese límite, y se pondrá cada vez peor, tan prematuro, y tan al extremo de esa manera, con la repitición de 2 El Niño en sólo 6 meses de diferencia. Es, impresionante señores. Lo nunca antes visto.
Realmente no lo entiendo. No entiendo el por qué tiene que formarse dos fenómenos del Niño en tan poco período de tiempo, si eso nunca había pasado en la historia del planeta. No entiendo. Realmente no lo entiendo. Porque si antes El Niño se repetía cada 4 a 7 años, ¿por qué ahora quiere hacerlo 3 veces en una misma década; el del 2015, 2018 y ahora, 2019? Pensando en que La Niña ya se formaría, y mira ahora donde ese fenómeno del Niño volverá a formarse dos veces. Increíble.
Señores. Yo les voy a decir algo; si esta es la tendencia, con que 2 El Niño se forme en sólo 6 meses, y que se repita así de esa manera, no creo que el planeta sobreviva a eso. Ustedes saben que como les explicamos, los El Niño es caliente, y caliente con caliente, da resultados catastróficos en el planeta.
Aah. Bueno. No sé qué decir ante esto, porque es que cosas así ponen a cualquiera en aprietos. Increíble señores; increíble. Dos El Niño de esa manera. Wow!!!